
Podría sentarme la vida entera y contemplarte mientras duermes
y pensar en nada mas que lo que mis ojos puedan observar,
asegurarme de que la paz y tranquilidad abriguen tus sueños
de que las penas y malos pasares jamás te lleguen a tocar.
Con cada suspiro que dieses sabría que realmente existes
y tu aliento, tibio, daría el impulso a mi corazón para seguir,
tal vez parte de tu hermoso pelo cubriría tu rostro
como si ningún problema tuviese ya importancia en el vivir.
Podría hacerte cariño en las mejillas y besarte la frente
rozar mis manos sauvemente sobre las tuyas,
y darme cuenta de que el sentido de mi vida es tu felicidad
que cada sonrisa que dieses opacaria al cielo y su inmensidad.
En realidad no necesito contemplarte para poder saber
que eres lo mas importante y hermoso sobre la tierra,
que tan solo en un segundo cautivo en tus incomparables ojos
me confirmó que tenerte a mi lado fué volver a nacer.